Desde hace décadas el universo Marvel se ha trasladado a la pantalla chica o la pantalla grande, pero sus resultados siempre eran producciones de bajo presupuesto y aun más baja calidad, casi siempre cine de clase B que iba parar directo a video o TV. Solo el universo de DC había visto chipazos de buen cine, con la Superman (1978) de Richard Dooner y las Batman (1989 y 1992) de Tim Burton .
Las cosas empezaron a cambiar cuando Blade (que fue un éxito comercial) reavivó el género de superhéroes de comic en el cine, haciendo que los estudios invirtieran más dinero para grandes producciones y comenzó la oleada de la última década que continúa hasta hoy. No todos los resultados hasta la fecha han sido buenos, obviamente, pero al cobrar estas producciones mayor seriedad y recurrir de mayores recursos, han logrado en algunos casos alcanzar el estatus de buen cine, trascendiendo su género.
A continuación he seleccionado las que son, a personal criterio de quien escribe, las 6 mejores películas de Marvel. ¿Por qué un top 6 y no un top 5? Porque tengo ganas:
1- "X-Men: Primera Generación" (X-Men: First Class, 2011)
2- "Los Vengadores" (The Avengers, 2012)
Al igual que con la película anterior, todo parecía indicar que "Los Vengadores" podía resultar un desastre, la baja de calidad en las películas que venían precediendo el proyecto y la ambición de tener a tantos superhéroes con la posibilidad de perjudicar el balance del conjunto, hacía que algunos, como yo, temiéramos lo peor. Afortunadamente la sorpresa fue grande cuando vimos el resultado, que se puede resumir en una sola palabra: ÉPICO. Y es que realmente la película exuda épica por toda la pantalla a la hora de ver a el Capitán América, Thor, Black Widow, Hawkeye, Iron-Man y Hulk luchando a lo bestia en medio de Manhattan contra el ejercito de Chitauri comandado por Loki, en ese apabullante último cuarto del film. Pero no se queda solamente ahí, la talentosa mano en dirección de Joss Whedon y el efectivo guión, logran dotar a la mastodóntica producción de un equilibrio casi perfecto, tanto en el desarrollo y conflicto de sus personajes, dándole el protagonismo y lucimiento necesario a cada uno de ellos (Thor. Loki y El Capitán America se lucen más aquí que en sus propias películas), como en las dosis de drama y humor (por momentos hilarante) que ya caracterizan al cine de Marvel. Con un ritmo impecable, las 2 horas y 20 minutos de duración, se pasan en un suspiro de puro entretenimiento.
3- "Spider-man 2" (2004)
Podría decirse que fue Spider-Man quien empezó a moldear la fórmula y carácter de las películas de Marvel, con ese tono más ligero y desenfadado que suele caracterizarlas, alejado del más oscuro y solemne de otras producciones, como por ejemplo las Batman de Christopher Nolan. Sam Raimi empezó con el listón alto con la primera y ejemplar entrega del arácnido, pero fue la segunda película con la que superó en casi todo aspecto a la primera y tocó su techo (y lamentablemente cayó estrepitosamente con la tercera). Otra vez repite el acertadísimo reparto de su antecesora (Toby Maguire ES y siempre será Peter Parker), pero esta vez el nuevo villano, el Doctor Octopus, recae en Alfred Molina (perfecto en su papel), un personaje mejor construido y más profundo que el anterior antagonista. Asimismo Raimi afila las aristas dramáticas en esta ocasión, explorando los conflictos humanos del superhéroe, brindándonos un film en donde funcionan con la misma gran efectividad las tremendas escenas de acción, sirva como ejemplo el sensasional y adrenalínico set-piece de acción del tren, como en las escenas intimistas tan simples y tiernas como la de Peter Parker con la hija de su casero. Danny Elfman entrega una estimulante banda sonora y Sam Raimi brinda un espectáculo de primer nivel que fue, en su día, la mejor película de superhéores que se hubiera hecho, y hoy, aunque superada, sigue siendo una de las mejores.
4- "X-Men 2" (X2, 2003)
Al igual que en el caso de Sam Raimi, Brian Singer logró superar su ya notable introducción al universo de los X-Men, con una secuela más compleja que lo expande. Singer propuso una puesta en escena más sobria que la exuberante de la última entrega de Matthew Vaugh, pero sabe entregar espectáculo con gran pericia, y lo demuestra de entrada con la escena en donde Nightcrawler se infiltra en la Casa Blanca, en lo que es desde ya una de las más portentosas y espectaculares introducciones que jamás haya tenido una película de superhéroes. El film avanza, aunque con leves arritmias, con un muy buen manejo de sus diferentes hilos argumentales y el nuevo villano, esta vez un humano llamado Stryker, motivará un nuevo juego de alianzas y confrontaciones entre los bandos liderados por Charles Xavier y Magneto (elegantes y fantásticos Patrick Stewart e Ian McKellen). Y como en la anterior entrega, se hace hincapié en el perfil dramático de sus protagonistas, en este caso mayormente focalizado en la búsqueda de identidad y origen de Wolverine (estupendo Huge Jackman) y el estigma social de los mutantes. Mucho más que un mero entretenimiento, las X-Men de Brian Singer demostraron que este género podía tener un enfoque más maduro y no solo estar restringido al público joven.
5- "Iron Man" (2008)
Si hablábamos del tono y carácter que Spider-Man comenzó a moldear, Iron-Man fue al día de su estreno su mejor heredera, tanto en tono como en calidad. Jon Favreau nos entrega un film muy bien equilibrado entre el cine de espectáculo fresco y dinámico, y una historia relatada de forma inteligente y sustanciosa, aderezado con buenas dósis de humor y unos efectos especiales de primer nivel que no cobran protagonismo propio, sino que están al servicio de la historia. Pero nada de ello hubiera resultado tan efectivo si no fuera por el principal pilar de la película: Robert Downie Jr. Es simplemente uno de los mayores aciertos de casting que se haya visto en el género, parece haber nacido para interpretar a Tony Stark, está absolutamente pletórico y llena la pantalla con su gran carisma, cinismo, humor y desfachatez. Favreau nos brinda una notable construcción y desarrollo de su protagonista, aunque a su lado el resto de sus personajes no brillen de igual manera, sin embargo el reparto cumple efectivamente, Gwyneth Paltrow descarga buena química junto a Downie cuando comparten pantalla, y Jeff Bridges trata de sacarle el mayor provecho actoral a un villano al que tal vez el guión podría haberle sacado más jugo.
6- "Hulk" (2003)
La película maldita de Marvel, si es que la hay. Injustamente vapuleada, ninguneada y condenada al olvido por cierto sector del público, aquellos que buscaban solamente un film meramente de acción, superficial y tonto, y que probablemente obtuvieron lo que buscaban con la espantosa "El Increíble Hulk" (2008) de Louis Leterrier. Sin embargo Ang Lee tuvo el coraje de adentrarse en la psiquis de sus personajes, en el tormento interno de Bruce Banner, creando una de las películas más adultas y humanas que ha salido de Marvel, sin dejar de lado el espectáculo, brindando un Hulk en una reconstrucción digital extraordinaria para la época (y capaz de no ser solo una maza gritona, sino reflejar emociones), y escenas de acción rodadas con talento, particularmente la espectacular secuencia del desierto que culmina en la ciudad. No solo el reparto cuenta con talentosos actores, como Eric Bana (desde ya el mejor Bruce Banner hasta la fecha), Jennifer Connely y Nick Nolte, sino que, bajo las órdenes de un eficaz director de actores como es Ang Lee, están todos ellos perfectos. A todo ello lo adorna el uso estético de viñetas de comics, que por momentos ayuda en la construcción de excelentes planos y refuerzo visual dramático de ciertas escenas, aunque en otros su director llegue a abusar un poco de dicho recurso, y acompaña una inspirada música de Danny Elfman (otra vez), con una inolvidable melodía que se repite a lo largo de la película, ayudando a crear una atmósfera y suspenso de algo latente a punto de surgir. Película para reivindicar.







1 comentario:
buena seleccion en general
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