Si en las películas de Marvel podría decirse que hay una pendiente gradual entre las buenas y malas producciones, con DC Comics parece que el contraste de calidad es más alto, con menos tonos medios. Ejemplo de esto es la ironía de que al día de hoy sea justamente uno de los personajes más famosos de DC como es Batman el que ha brindado la que sea posiblemente la mejor película de comics de todos los tiempos con esa obra maestra que es "The Dark Knight" (2008) y al mismo tiempo haya protagonizado la que debe ser la peor película del género, la nefasta "Batman and Robin" (1997).
Otra diferencia que podríamos nombrar es que la gran pantalla ha visto muchas más películas provenientes de las páginas de Marvel que las de DC Comics y sus respectivos sellos, por ejemplo desde el año 2000 la primera editorial ha visto más de 30 producciones basadas en sus páginas, casi el doble que la segunda. Sin embargo, en cuanto a calidad y contenido, si bien la primera tiene muestras de buen cine y algunos films de entretenimiento pochoclero de alta calidad, DC ha visto en general unos films bastante más maduros y no ya buen, sino gran cine muy superior a la media de Marvel. Dejo a continuación 5 selecciones personales que considero magistrales:
1- "The Dark Knight" (2008)
Después de las entretenidas y ya clásicas entregas que nos dió Tim Burton, todo parecía perdido cuando Joel Schumacher bajó el listón considerablemente con la paupérrima "Batman Forever" y luego perpetró un atroz atentado al séptimo arte con "Batman & Robin". El caballero oscuro parecía muerto para la gran pantalla, pero
"Cada vez que una civilización alcanza el pináculo de su decadencia, volvemos para restaurar el balance" decía Ra's al Ghul, y esto se podría aplicar perfectamente a Christopher Nolan. Empezando desde cero, con un tremendo reparto totalmente nuevo (Christian Bale es definitivamente el mejor Bruce Wayne/Batman que ha tocado la pantalla), reinventando para el cine al personaje, dotándolo de una madurez y oscuridad más allá de lo que otros directores habían hecho, creando una sólida base con "Batman Begins", pero fue con su secuela, "The Dark Knight" con la que tocó su techo. Con un guión de hierro y una dirección impecable, Nolan comienza con un epilogo con el atraco de un banco que sirve como presentación del villano de la función, y como una locomotora imparable el film no para hasta el final durante dos horas y media que dejan sin respiro. Ya consolidado como el justiciero de Ciudad Gótica, Batman esta vez deberá hacer frente a un oponente y una amenaza implacable, un anarquista que busca el caos, y en ese caos quedará expuesto ante la ambigüedad moral que representa la figura del justiciero por mano propia y hasta que límites los ciudadanos podrán tolerarlo. Decía Hitchcock que una película es tan buena como su villano, y el trabajo de Heath Ledger como el Joker quedará como uno de los mejores villanos de la historia del cine, en una composición estremecedora que logra nada más y nada menos que Jack Nicholson parezca un inofensivo payaso de circo. En definitiva una obra maestra.
2- "Watchmen" (2009)

Basado en el comic de Alan Moore y dirigida por Zack Snyder, "Watchmen" plantea otra visión corrosiva , visceral y nihilista sobre la figura de los justicieros enmascarados y como su existencia puede ser una fórmula para el despotismo. La película comienza con el asesinato del Comediante en una pelea brutal al son de la música de Nat King Cole (es alucinante el uso de la banda sonora en toda la película) en uno de los inicios más arrebatadores que se hayan visto en el género, y seguido de una secuencia de títulos verdaderamente magnífica que hará un breve recuento histórico para situarnos en contexto, y a partir de allí seguiremos la investigación del homicidio y la conspiración que se encuentra detrás, con vaivenes cronológicos en lo que es una obra de mucha complejidad e hilos narrativos entretejidos. El talento de Snyder explota llenando la pantalla de un espectáculo visual visionario repleto de escenas y ejercicios narrativos que alcanzan niveles antológicos e hipnóticos, mientras asistimos al lado más humano, conflictivo y moralmente turbio de los superhéroes, y su papel en la sociedad en plena tensión de la Guerra Fría. Una película que no tuvo la repercución ni éxito que mereció, siendo una de las adaptaciones más oscuras, cínicas y fascinantes que han llegado a la gran pantalla.